Por las cosas buenas, por las que parecían malas y no lo fueron, por los cambios y las consolidaciones, por lo que deseamos y se cumplió, y por lo que no era para nosotros, por lo que hemos aprendido y lo que no tiene remedio, por las prisas y las pausas, por lo que se ha quedado en el tintero y sobretodo...
...porque vivir una vida normal es ¡todo lo aventurero que queramos!
¡¡¡Feliz 2011!!!
Versión catalana y entrañable de Common People (Pulp):
PD. Observando a los del xilófono, parece que la frontera entre lo normal y lo friki es una delgada línea invisible...
Noche de amigas, faldas, tacones, rimmel, cena y vino bueno. Mientras nos contamos la vida, el resto del mundo desaparece. Ya no hay más clientes en el restaurante, no hay camareros, sólo una mano amable con sonrisa amable que cada cierto tiempo va dejando delicias encima de la mesa. También se difumina un rubio de barba de 3 días que nos pide un cenicero. Porque es noche de amigas, es sagrada.
Cambiamos vino por GinTonic, y del bueno, el que viene en pecera con zumo de limón. El bar, cómodo. Ni frío ni calor, ni mucho ni poco humo, la música, perfecta. Calentando motores, bailando, nos lo vamos a pasar bien porque es Navidad y porque toca. Ostras, qué canción... ¿te acuerdas? Sí, qué fuerte.
Y, en un despiste, miramos alrededor. Inocentes, absortas en nuestra noche de amigas, no nos hemos dado cuenta de que para los demás, hoy es noche de caza. No hay vuelta atrás, cuando miras a un cazador a los ojos ya es demasiado tarde y se abre la veda. Se acerca el cazador-madurito, se las sabe todas y consigue sacarte una sonrisa mientras te reconoce que te saca 20 años ¿tú amiga no se parece a una actriz?. Tiene clase, no va a insistir, pero pasará cada cierto tiempo por si alguna ha cambiado de opinión. Se alterna con el cazador-simpático, nunca fue guapo y lo sabe, pero tiene mirada limpia y usa el botellín como micrófono, así que consigue enternecernos y acercarse más que el otro. Un tercero aparece. Cazadora de cuero, camisa y camiseta de tirantes. Carnet de sargento retirado (a los 35). Toda una pieza y el más peligroso. Huimos. Nos refugiamos en el cazador-amigo. Conoce a una de nosotras y nos ofrece protección poneos aquí si os molestan. Pero sus ojos le delatan. Unos minutos de tregua, una pequeña pausa, y atacan de nuevo, son cazadores-en pareja. Se ayudan el uno al otro, menos valientes pero más imaginativos. Están haciendo una encuesta ¿cuánta gente está hoy de cena de empresa?... Pregunta incómoda con los tiempos que corren pienso yo. La interacción dura poco, se nota el hastío en nuestros ojos... ¿Nos dejáis bailar? ¡Es noche de amigas!
Confirmado lo que escuché un día: somos humanos desde ayer por la tarde.
La canción de ese espacio invisible, imperceptible, donde dos personas se tocan después de atreverse a atravesar ropa, pieles, órganos, venas para encontrar ese pequeño algo que no se sabe qué es, sólo que está detrás de la mirada...
Cabeza de radio, o Radiohead, sacarán disco dentro de muy poquito! Eso se comenta por la red, algunos especulan, otros se lo inventan, los propios cabezas de radio desmienten "todavía no está acabado" pero... lo estará, y eso nos basta. Dentro de poco una nueva edición de esa música que te hace pasar de la euforia a la depresión en 5 segundos, que te lleva a su terreno, dando igual dónde te encuentres emocionalmente antes de dar al play.
Mientras tanto, en su página web, Dead Air Space, publican una lista de reproducción mensual con lo que más les gusta del momento (cada cual más raro, hay que decir). Algo es algo, mientras esperamos.
Rebuscando en su "Best Of", es muy difícil elegir una. Vale, ésta, que es la única que me deja youtube...
PD. ¿Quién no tiene algún recuerdo importante de su vida con Radiohead de fondo? Aún sin saber quienes son...
Esta mañana me he encontrado encima de un contenedor 2 joyas, 2 rectángulos de plástico negro y transparente, 2 obras maestras de la música de los ochenta... una, el cassette "AIRE y otros grandes éxitos" de Mecano (1989), otra, la banda sonora de "Dirty Dancing" (1987). Dos super hits (terminología de la Super Pop) del mundo de coreografías adolescenteochenteras de patios de colegio, fiestas de pijama y pandillas de la falla...
Y como mi equipo de música aún tiene reproductor de cassette (!!!), he sacado la cinta de Los Suaves que había dentro (¿quién la puso ahí?), le he dado al play con "The Time of my Life", y suena exactamente como estaba en mi cabeza ¡¡¡emoción!!! Y, así, voy escuchando, recordando la coreografía y, además, que:
- la amiga más alta siempre hacía de chico
- la amiga más mandona siempre era la coreógrafa
- en el salto final más de una nos partimos la crisma
- rebobinar entrena tu paciencia
- "rewind" se tradujo, para "forward" no encontraron expresión
- la cara B casi nunca la escuchabas entera
- las esquinas del papelito siempre se acababan doblando
- ¿cuál era la diferencia entre el stop y el pause (pronunciado
p-a-u-s-e)?
...
Ahora pongo "Perdido en mi habitación" de Mecano, viajo en el tiempo, busco la funda de mapamundi (regalo de comunión) para engancharla en la silla, no la encuentro, no tengo micrófono, bueno da igual... Oh! My God! no puedo seguir escribiendo, soy de nuevo Ana Torrojaaaa!!
PD. Esta canción va de uno de resaca que se pasa el día encerrado, fumando, tomando pastillas y merendando cerveza... ¡vaya tela!
Después de 10 años, se van. Se despiden, se disuelven, bye bye, hasta siempre (¿o hasta pronto?).
Nos dejan un montón de canciones y, sobretodo, un montón de mezcla. Y, a cada uno, momentos que se llaman Ojos de Brujo, y que no sabrían igual si no fuera por la música caótica que sonaba detrás.
A mí me dejan muchos viajes en coche, cruzando fronteras y dándole a las palmas en los semáforos. Y noches de ola de calor, yendo de barbacoa al lago con las ventanas del coche abiertas. O noches de trabajo invernal, esperando a que se fuera el último para subir los altavoces. También una noche de concierto en la Suiza alemana profunda. Una de varias locuras "yo voy en coche y tú en avión, nos vemos en la puerta". Una isla cañí en medio de la nieve, y el encuentro con los nietos de españoles emigrados, flamencos como nadie de puertas para dentro, más suizos que el chocolate de puertas para fuera. Buscando su identidad y taconeando en los baños. Hijos de la mezcla, intentando contestar al "¿de donde vengo?¿a dónde voy?" con Ojos de Brujo. No en vano han sido tan famosos en Francia, Suiza o Alemania, como en España...
Esta es una de las canciones del disco de despedida, una versión con Jorge Drexler:
"Voy, pensando en el pasado viendo de lleno el miedo y enfrentándolo..."
PD. Hay que decir que en directo nunca fueron del todo buenos...
Cuando en tus últimas dos quedadas, un cuarto de los asistentes tenía menos de un año...
Cuando le empiezas a coger el gusto a quedar para el aperitivo en un parque ("es que al sol se está tan a gusto")...
Cuando tu planazo del día ha sido pasarlo con amiga, amigo, hija común y perro, y cada uno de ellos ha recibido, espontáneamente, un cuarto de tu tiempo...
Cuando le cuentas tus cosas a tu amiga con la música del cinco lobitos, para matar dos pájaros de un tiro... ("me-he-com-pra-douna-fal-da-nue-va...")
Cuando ya sabes qué es Baby Einstein, los cólicos y las posiciones de lactancia. Y no sólo lo sabes, además, preguntas...
Cuando todo esto ocurre simultáneamente... llegó el momento, no te resistas, no disimules, te picó el mosquito de la reproducción.
O como un grupo de vecinos intentan que gran parte de su barrio (antiguo poblado de pescadores que pudiera ser un casco histórico rehabilitado de interés cultural y turístico) no se convierta en...
una rotonda.
Estas son imágenes de la XII jornada de puertas abiertas (y su lucha continúa):
¿Rehabilitar o tapiar?
Rincón en la C/ Reina para observar a la gente pasar:
Calle de la Barraca:
Reloj solar de 1895. En la pared pone lluita (lucha):
Bragas de encaje XL en los patios interiores:
Desde 1929:
Dentro de las casas, mosaico cerámico en los suelos (y en muchas paredes):
Típico muro negro en la cara Norte, C/ Pescadors:
Edificio resistiendo derribos y desalojos:
Las 3 mayores activistas del barrio, 2 murieron ya: ¿Ganarán los vecinos a la estrategia encubierta del ayuntamiento de comprar para tapiar y abandonar, o de negar permisos para rehabilitar?
Me he pasado algunos años preguntándome por qué o cómo ocurrió que fuera a investigar allí al Norte. En pocas palabras: ¿por qué me había complicado la vida? Yo, que no llevo bien la presión, que trabajo mejor en equipo que aislada, que pierdo todas las peleas de egos, que necesito gente, amor, sol y lechuga romana... Que veía que el prestigio, los viajes, los cursos, los retos... no me compensaban. Antes de irme alguien me dijo: "cuando las cosas se pongan difíciles, piensa en esa ilusión que te hizo ir allí". Pero en la última época, a veces, o muchas, no la encontraba.
Ahora ya tengo gente, amor, sol y lechuga romana. Y, para ser profe, me tengo que estudiar cantidades ingentes de textos, darles la vuelta, meterme en las cabezas de los estudiantes, y despertarles el interés por saber más y más. Y en ese proceso me encontré ayer... con mi punto de partida: la fascinación visceral por un mundo de moléculas del que, en última instancia, depende todo lo demás.
Esta semana, por segunda vez, se hizo la luz en mí. ____________________________________________________
Y ¿qué mejor canción para decirle a todo lo que fue graciasporhacerdemiquiensoyahora?
PD. Esta es la versión original de Sunny... la que te va subiendo por dentro, que primero te hace mover los dedos del pie, luego la cabeza, luego un brazo y... después ya no te puedes escapar.
Nos bombardean diariamente sobre las enfermedades cardiovasculares: hay que hacer deporte, no fumar, no comer grasas saturadas... Queso sin grasa, leche sin leche, mantequilla sin mantequilla, carne vegetariana...
Pero ¿alguien nos explica cuánto o cómo hay que cuidar nuestro cerebro? ¿o qué podemos hacer para evitar el Alzheimer, la depresión, u otros males que nos darían peor vida que un sencillo y fulminante ataque al corazón?
En un debate sobre la depresión como el mal del siglo XXI, el Dr. Aizpiri, neurólogo experto en nutrición cerebral, nos habla de qué podemos hacer. ¡Y de paso pone algún que otro concepto en su sitio! (ver link)
Sí, vuélvelo a leer. La tristeza tiene ventajas y la alegría inconvenientes.
La tristeza tiene un valor adaptativo, es necesaria, sirve para despedirse de algo o asumir las pérdidas, para ganar introspección y generar un espacio/tiempo para ver qué ha ido mal y aprender de ello. No sólo la tristeza del duelo, sino también la tristeza molesta que te chafa el día.
La alegría también es necesaria pero tiene inconvenientes, un exceso de alegría, o euforia, provoca un desgaste, una sobreestimación de las capacidades y te puede llevar a forzar la máquina. También te puede aislar de las necesidades del entorno.
Ninguna es buena o mala, las dos, simplemente, son.
Ah! Que... ¿ya lo sabiás? Pues yo no. Me enteré ayer... Y se hizo la luz en mí.
Si puedo elegir, me quedo con la última! (dicen que la tristeza es lo mayor fuerza creativa, pero el álbum de Viva la Vida me parece la excepción que confirma la regla...)
El otro día oí la palabra chaflán, después de varios años sin escucharla. Me quedé pensativa... ¿chaflán es sinónimo de esquina? ¿es una esquina redondeada o para decir chaflán sirve también una esquina angulosa? Y más intrigante aún... ¿es castellano o valenciano?
Hoy, andando por una calle, he encontrado la respuesta:
Mi mamá coge el coche para venir hasta la puerta de mi casa y traerme una bandeja de croquetas de jamón. Yo la espero con la sartén caliente y me como cinco de un tirón. Mi mamá me mima. Y a mí se me cae la baba con mi mamá.
¿Cuántas versiones existen del Summertime de Gershwin? ¿Infinitas? Colgué una hace un tiempo. Pero ésta que he encontrado, es aún mejor. Fue creada por el pianista Earl Wild y ahora tocada por otro pianista, y psiquiatra a la vez, Richard Kogan. Genio+genio+genio=orgasmo acústico. Sin más.
PD. Este tal Richard Kogan ha descubierto que muchos compositores prodigiosos, como Beethoven o Schumann, sufrían enfermedades psiquiátricas que aliviaban con la música. Y se pregunta dónde irá ese talento si se sobremedica como se hace actualmente. Interesante cuestión.
PD. ¿El icono de la buena vida es la paella con pimiento y guisantes? (The icon of a good life is a payela with pepper and green peas?) ___________________________________________________
Y en medio de tanta mezcla, una posible y otoñal banda sonora:
Si arte es todo lo que se hace con una finalidad estética, la vida cotidiana te ofrece un montón de momentos en los que puedes convertirte en artista. Las vecinas de mi escalera me demuestran, día tras día, que el tendedero puede ser un lienzo más.
Veamos a la del 3º, con su sensibilidad especial para poner lavadoras monocromáticas pero multitonales: O la del 1º, que nos impresiona con su precisión al tender calzoncillos y camisas, lo que resulta en una obra que transmite equilibrio, amor por los detalles, y nos evoca un puchero humeante en la cocina: Nota: resalta también a la izquierda de la imagen el tendedero del 2º, al que podríamos llamar "blanco pureza".
Inspirados por estas obras, y mientras pulimos la técnica tendedero, nosotros también quisimos aportar nuestro granito de arena a La Escalera del Arte:
En mi nueva profesión me dedico a enseñar a gente. Todavía me suena extraño, "yo, profe? nonono, no puede ser". Pero "sí sí, sí que es". Y hoy, cumpliendo con mi calendario atropellado, me he llevado a los chavales al laboratorio. El ambiente al empezar era una mezcla de adrenalina, ilusión, testosterona y expectación. Durante las 4 horas han desplegado al máximo sus personalidades: el pelota, la quejica, el "despacioperoseguro", el "rápidoperosalgoantes"... Pero el momento más esperado de la mañana ha sido cuando varios de ellos intentaban hablar con su teléfono móvil pegados al visor del microscopio. En mi mente una frase: "hombrefaltaríamás! que estamos en clase" y a medida que me iba acercando, buscando en mis archivos mi peor cara de mala leche, descubría que... ¡estaban haciendo fotos con el móvil... para completar sus apuntes!
Ooooooooooooh
¡Y a su edad todavía no teníamos ni Alcatel One Touch!
Y ahora una pedazo de pieza, clásica para variar un poco. Increíble violonchelista: Yo-Yo Ma.
Junto a las vías del tren la vida es un poco diferente. A veces gris, cuando se inunda de máquinas y operarios. A veces histórica cuando, como hoy, ha pasado el primer AVE de Levante, discreto, sólo delatado por su morro aerodinámico estilo "cocker".
Cerca de las vías del tren la vida también es a veces entrañable, porque a una vía de tren urbana siempre le acompaña un paso elevado. El nuestro mide 1,5m de ancho y te permite mirar a los ojos a la gente que pasa, que por aquí es de muchos colores y de muchos sitios, incluído "aquí al lado".
Encima de las vías del tren, si te paras, puedes observar a los trenes alejarse en el horizonte, a su ritmo, sin prisa pero sin pausa. Si miras alrededor, ves que no hay muchos árboles, o ninguno, pero cada matojo que crece sobre la grava vale por 3. Y cada grillo por 5. La vida siempre le puede al cemento.
Junto a las vías del tren se respira humildad... de la ligera, de la buena.
Me acabo de encontrar el enlace de youtube correspondiente en un foro sobre... ¡qué euro-papeles se necesitan para ir/venir/volver/subir/bajar de/a otro país de la Unión Europea! Y no me extraña, porque nos lo venden muy bonito, la libertad, la igualdad, la fraternidad, la mezcla y , en voz baja, para que lo confundas con el ruido ambiental, dicen la quinta consigna ("y el papeleo...").
El triángulo maldito de los E-300s, que se necesitan los unos a los otros para poderse redactar... en un plazo inferior a 7 días. Y si consigues resolver esta ecuación, no te preocupes, el videojuego no terminó. Resulta que ya no se llaman E-300s sino U-00s, con lo cual "Paquita", la de la seguridad social, dice que no, que no, que éstos ya no valen, se deben de haber confundido los franceses. Ahhhhhhhh!
Démosle a la rumba, no nos queda otra...
Y este look tan ochento-noventero? tan viejos somos ya?
Nuevo trabajo, nuevos compañeros, nueva rutina... y amigos antiguos con vidas nuevas. Y, con ellos, una montaña con mar al fondo y cielo azul, con los mismos árboles y suelo rojo, mismo calor, mismo sudor de siempre... pero con ojos nuevos.
Campos de naranjos o mandarinas que sigo sin distinguir, un señor gorrilla de barriga esférica y cara arrugada por el sol, un pueblo feo, cuatro amigos de despedida de soltero, seguidos por una orquesta (desproporcionadamente) enorme por la calle, un bar de mármol y espejos, con fútbol y máquina tragaperras.
El mismo plan de muchos años: monte, bocata, más monte, pueblo y bar. Pero todo, todo, todo, en el fondo es diferente. Y eso es una dulce, tranqui, sorprendente y extraña sensación. Tan ligera y pasajera como un olor a algo pero que no sabes a qué. Y que, si pudiera, guardaría en una cajita para ir saboreándola...
______________________________________________________ Y una canción que invita a apartar todos los muebles, y dar vueltas y vueltas con los brazos abiertos... hasta caer rendido
El otro día me dieron un premio. No un premio importante, pero sí un premio de esos "And the winner is...", que dicen tu nombre en voz alta, aplauden, se te sale el corazón por la boca, recorres una sala eterna hasta que lo recoges en el estrado, te besan, y vuelves como puedes a tu sitio, agradeciendo a tus piernas que hayan sido autónomas y eficaces.
Éramos 3 y no recuerdo las caras de los demás, ni tampoco sé qué ha significado para ellos, ni cuanta adrenalina corría por sus venas. En mi caso, cuando conseguí volver a mi sitio y serenarme, vi como mi mente se aclaraba. Vi todo el camino recorrido, el esfuerzo, los momentos difíciles, las luchas... y los fracasos del camino, los reales y los imaginarios. Y en ese mismo momento pensé que, si en cada fracaso hubiera sabido lo poco que dura el sabor del éxito (¿cuánto?¿un rato, unos días?), o lo poquito que aporta a mi alegría de dentro, no me habría dejado sufrir por ellos ni un ápice. No habría quitado ni una centésima de mi valor por cada uno de ellos, ni por todos a la vez.
Pero yo eso, antes, no lo sabía.
Y, ahora, espero que no se me olvide. __________________________________________________________ Y una canción para dar la bienvenida al Otoño, al fresquito, a la lluvia y al viento. De esas para cuando escuchas llover.
- Hola, buenos días, venía a recoger la baja consular por traslado a España. - Sí, un momento por favor. (Miro a mi alrededor, carteles del Instituto Cervantes, bachillerato español a distancia, etc. y, como no, el último número del HOLA en la mesa de la sala de espera) - ¿Era para recoger hoy? - Sí, me dijeron a partir de las 10h. - Sí, aquí lo tengo... tome. Ah! Y... (sonríe)... mucha suerte. - (hilillo de voz) Gracias...
Me giro, salgo por la puerta blindada, me noto dos lagrimillas, me he emocionado. Ya está, se cierra de verdad, se cierra hasta en los registros. Oficialmente, ya no soy emigrante.
Y una canción en la cabeza, flamenca, será casualidad, una versión de El Bicho...
"+ GE" es como empiezan las matrículas de Ginebra. "+" de Suiza, "GE", de Genève. Venía por trabajo y ni se me ocurrió que pudiera ser bonito, ni al llegar, ni los primeros dias del congreso, nada. Del hotel al congreso y vuelta. Si, hombre, no está mal, ciudad centroeuropea, limpia a lo suizo, la ONU, vale, pero nada más. Ignorancia total. Hasta ayer.
Que buscaba un restaurante y me dijeron "recto y a la derecha, bordeando el lago". Y recto, aún pase, más de lo mismo. Pero ¡a la derecha! ohhhhhhhhhh! ¡qué lago!!! rodeado de la ciudad, preciosa, y de árboles, y de parques, la gente navegando, las montañas al fondo, las marcas de relojes anunciándose en edificios preciosos, las nubes de colores por la puesta de sol... La gente feliz, mirando al horizonte, al lago cada vez más grande...
Yo creo que me quedo.
PD. Y, claro, tanta ignorancia y me dejé la cámara en casa... :-(
Dos fotos tomadas en un intervalo media hora, una hacia el Este, y otra justo enfrente. ¿Cuál es el sol y cuál es la luna?
Vale, no es tan difícil, pero... ¿no es increíble que esto pase todos los dias? ¿y, además, que haya días que pase a la vez? Ay, si nos miráramos menos el ombligo...
PD. El título de la entrada es de una amiga casi hermana que vio esta misma sincronización en las antípodas, exactamente 6 meses antes. ¿Alguien sabe si es casualidad?
Es el comienzo de una canción cristiana que me cantaron un día.
Y también es lo que me cantaba interiormente el otro día mientras surcaba los mares en un barco durante 8h00, con otros 1200 pasajeros. Hubo "mar rizada con mar de fondo" (según el -supuestamente experto- navegante que me tocó al lado, pero sonaba a poco) lo que se tradujo en olas enormes, uso masivo de las bolsas anti-mareo, chillidos de niños histéricos por el malestar, y cada persona en silencio mirando a un punto fijo cuidadosamente seleccionado, el horizonte, la barandilla, otros la tele, otros una lámpara.
Y mientras veía gente amarilla pasar, yo pensaba "Vamos todos en el mismo barco..." porque en esos momentos da igual si tu hijo o tus maletas las cargas tú o una chica interna filipina, si tu ropa es de marca o de marca-dillo, o si llevas tatuajes, rastas, o la permanente. Da igual. Vamos todos en el mismo barco, incluídos los del camarote VIP.
Y la canción sigue: "...somos todos del mismo barro lo gozoso y lo triste del mundo llega a todos más tarde o temprano."
No la busco en youtube porque prefiero quedarme con la voz que me la cantó...
Mi cuerpo volvió hace dos días. El resto de mí aún está de camino, quizá todavía allí, quizá en algún punto intermedio del Mediterráneo, nadando con algún delfín. Y sin esa incómoda y opresora prenda llamada bikini.
Mi cuerpo, el que está aquí, observa atónito lo que le rodea y se pierde entre demasiados estímulos: teléfono, internet, televisión, obras... Y de fondo una pregunta flota humildemente y en voz baja "¿todo esto para qué?"... Y creo que hasta que el resto de mí no vuelva, no empezará a comprender nada.
Mientras tanto, me quedaré todo lo que pueda en modo "despacito", como me enseñó una tortuga salvaje (y feliz) el otro día.
Y, para el que tenga un poquito más de tiempo, una canción, una de allí:
En alemán, lo que te sale del vientre; impresiones o intuiciones. El "segundo cerebro" recién descubierto por la ciencia, pero que siempre ha estado ahí. Y los alemanes le pusieron nombre. Y tenían razón, nada de corazón ¿a quién le duele el corazón? Qué va, vientre y más vientre. Lo que se rompe cuando te hieren, lo que se contrae de miedo y se estremece de amor. Intestino puro. Inconsciente puro.
La ciudad que huele a campo y playa. A césped y a gaviotas. A tiendas de diseño, a IKEA, a cafés. A ladrillo cara-vista y farolas colgantes en los cruces. A Inglaterra, Alemania, Suecia, todo junto, a Norte, a lluvia. A invierno en verano. A idiomas raros y bicicletas. A pan de centeno, arenque y regaliz. A sin prisa pero sin pausa...
Alicante 6h00, vuelo FR9066 de Ryanair (mi amigo Ryan, como dice una amiga) a Billund ¿Billlund? Sí, el Dondecristoperdioelgorro danés. Antes de embarcar, puzzle estilo "Ryan": libros en los bolsillos, monedero en el culo, 3 capas de ropa y maleta de mano 55x40x20 que, pese lo que pese y aunque arriesgues un tendón, hay que mover como si fuera una pluma y con la mayor dignidad posible... Embarcamos, happy guiris in the plane, todos milagrosamente despiertos (es su hora normal) e insultantemente morenos de piel. Volamos, algunos durmiendo a ratos entre anuncios de lotería, cosméticos y bebidas. Por fin aterrizamos, y aplausos (¿por qué??? ¿por haber sobrevivido???). Miro alrededor, suelo verde, cielo gris y huele a granja. Y la gente, otro planeta. Rubios, guapos, altos, cuadrados y hablando con la garganta, o sea, vikingos. Se me cruza un pensamiento "no creo que en China me sintiera más extraña". Y autobús. Esos autobuses de aeropuerto-Ryanair que te llevan por carreteras iguales con paisajes iguales, donde sólo cambian los cultivos, maíz, trigo o secarral, según toque. Es la experiencia Ryanair: "acercando la Europa profunda".
Tanto tobogán y el esperado remanso vino, por fin, en forma de virus de garganta, de cama, clínex y cariño. El cuerpo es sabio. Pero, a pesar de eso, se me queda un dulce sabor de boca de un medio-fin de semana de música y amigos de los de verdad, y otro medio de siestas enfrente del mar enrollada en una manta. Y la impresión de ver a un grupo no tan conocido llenar una plaza de toros y hacer vibrar, cantar y saltar a miles de personas. Y todos pensando "¿tú también los conoces?"
Esto es Love of Lesbian, dosis de buen rollo en vena:
A veces se me pasan los días, semanas, meses, rápido, rápido, como si bajara por un tobogán de agua. Me intento agarrar a las paredes, "más despacio, por favor", pero no lo consigo. Sucesión de cambios, intercambios, emociones y estados internos... Y ayer de repente pensé (más bien, algo se pensó solo por ahí dentro): ¿y si, simplemente, me dejara arrastrar? y que venga el remanso cuando tenga que venir... Voy a probar, a ver qué sale.
Y una canción que "habla" de lo rápido, de lo lento, de cuando se alterna y de cuando ocurre a la vez...
Cuántas veces, señor, cuántas, ha de escuchar una mujer esta pregunta. Y, en general, de un integrante (o integrista) del sexo opuesto. Y una vez tras otra, me parece que hay algo que no acaban de entender. Sin ánimo de ofender... ¿preguntamos nosotras cuántas "pelotas" se pueden tener? (cuidadín aquí con malinterpretarme) Pelota de baloncesto, pelota de fútbol, pelota de tenis (que vienen de 3 en 3, menudo abuso), pelotas de golf... ¿lo veis? Misma palabra, diferentes usos. Para ayudar a resolver esta cuestión recurrente, he recopilado el mínimo de zapatos que toda mujer, con ciertas inquietudes, vida social y viviendo en un clima con cuatro estaciones, va a tener en su armario: - sandalias planas - sandalias de tacón - chanclas de piscina o playa - zapatos o zapatillas planas de primavera-otoño-invierno - zapatos de tacón (arreglaos pero informales) - zapatos de fiesta-boda-cocktail (son de tacón, pero los de arriba no sirven, obviamente, no brillan lo suficiente) - botas de ciudad: planas o tacón, según el estilo y complejo-bajita que una tenga - botas de montaña - zapatillas de correr, bailar, o el deporte que se practique, y cuantos más deportes diferentes, más pares (y más ocupan) - zapatillas de estar por casa - por último, zapatos monísimos e inclasificables que te compraste, te destrozan los pies, y te los pones una vez al año en "esa ocasión".
Suma total: un mínimo de 11 pares de "zapatos". Suponiendo que se tenga un par de ejemplares de alguna de estas categorías (¿quién se cree que vas a pasar TODO un verano con 2 pares de sandalias? hombre, hasta ahí podríamos llegar) estaríamos hablando de ¡15 pares de zapatos! De ahí el concepto de "armario zapatero"... Entonces ¿deberíamos inventar el "armario pelotero"? Y si les compramos una pelota cada vez que nos compremos unos zapatos ¿dejarán de hacernos la preguntita?
Cuando sacamos a mi pequeño Peugeot 206 del concesionario, hace ya 12 años y 2 meses, y, delante del garaje de mi madre, apreté el acelerador en vez del freno (ups!) tatuando la esquina derecha del nuevo y reluciente coche con las rayas negras y rojas de la barra de la puerta... ya se podía intuir que nuestra relación iba a ser, al menos, intensa. Cuando esta tarde iba conduciendo tranquilamente por una urbanización campestre y, de repente, sin saber cómo (así es como pasan estas cosas) he incrustado el coche en un bordillo (de dónde ha salido???), quedando la rueda delantera derecha (es mi lado malo) colgando en el aire, y el eje de la dirección clavado en los restos de ladrillo cara-vista que integraban el susodicho bordillo... he agradecido que nuestra relación, además, esté siendo larga. Por supuesto, ante algo así siempre sale un público, vecinos, curiosos, viandantes, y todos se preguntan (invariablemente) cómo has podido hacer semejante hazaña, mientras te miran con una mezcla de estupefacción y descojone. Ellos no entienden que NO has visto el bordillo (piedra, columna o mobiliario urbano) porque desde su punto de vista es evidente que estaba ahí. ¿Cuál es la razón, entonces, de que tú no lo hayas visto? Mi madre (otra abolladora profesional) dice que es la edad. Pero no, no nos engañemos. Es un rasgo de personalidad. Abollas o no abollas. No se hace, se nace. Y yo ya lo he asumido: YO ABOLLO. Y por eso llevo, a mucha honra, un coche de más de una década que, además de que el asiento está acoplado 100% a mi culo, me permite, en estos casos, reir en vez de llorar. Que se lo digan al de la grúa, al que le he contagiado el ataque de risa por teléfono... "es que usted no sabe la que he montao"
Bueno, y un poco de musiqueli ahora, un poco caótica, como el dia de hoy.
PD. Ah! Se me olvidaba. El fin de la historia: después de ser remolcados, mi cochecito y yo nos hemos ido felizmente solitos por la autopista. Siete vidas tiene un coche...
Un pie en la roca, un pie en el agua. Mmmm. Está buena, no hay olas, una piscina, un regalo. Me lanzo, bum, splash. Dentro. Fuera, saco la cabeza. Pruebo. Salado. Muy salado. Mmmm. Dentro de nuevo. Abro los ojos, luminoso y borroso, verde y azul, pies blancos. Silencio. Salgo, respiro. Gafas, tubo. Dentro, empieza la función. Erizos, roca, arena, algas. Nado, busco. Encuentro. Un pez, pequeño. A rayas. Solo. Raro. Sigo. Otro pez, mediano, redondo, comiendo... ¿otros peces? minúsculos. Me oigo respirar, sigo. Me acerco a la roca. Cuidado, olas. Ruido, espuma. Qué diferente de este lado, desde abajo. Y más peces. Uno de colores, uno negro, uno feo, uno simpático. Y uno grande. Y más amigos del grande... ¿un banco? ¡un banco! Plateados y naranjas. Brillan. Paro. Floto, no quiero que me vean. Se reorganizan, parece que no saben a dónde van ¿me han visto? Intentan estar quietos pero la corriente les mece, despacio, hacia delante, hacia detrás. Son muchos, lo llenan todo. El tiempo se para un instante. Y siguen. Brillan. Se alejan.
Esta noche dormiré, yo también, meciéndome en la ola.
"Congressing" podría ser perfectamente un nuevo verbo, análogo a "footing". O sea, algo que suena a inglés, sin serlo, pero que define muy bien la actividad que describe: de foot, footing, y de congress, congressing. En este caso, el "congressing" sería el arte o ciencia de asistir a una conferencia, cuanto más grande mejor. Y para eso uno no nace, se hace. Y eso es lo que (me) estoy haciendo esta semana. Hoy termina mi dia number two y creo que estoy satisfecha. He hecho algún contacto, he hecho amigos y, sobretodo, he hecho una pregunta en público, lo más difícil de estas 3 cosas. Estaba escuchando una charla, cuando de repente la pregunta ha venido a mi cabeza, así, claramente, como del cielo a mi frente. Como un puzzle al que de repente le ves la pieza que falta. Y eso no pasa muchas veces, ya que para ver el puzzle hay que haber entendido las piezas primero... Mierda! Caca! Y ahora... ¿Qué hago? Opción uno: me la trago, me escondo, no, imposible, ya no soy una pipiola, cuestión de orgullo, vale, supérate a ti misma, tú puedes, pasamos a la... Opción dos: me empieza a latir el corazón fuerte, fuerte, cada vez más fuerte, cierro los ojos, levanto la mano (¿o se levanta sola?), "sí, hay tiempo para una sola pregunta, pásenle el micrófono, por favor", toda la sala me mira, taquicardia más y más (¿hay algún médico en la sala?), me llega el micrófono, "hello, I have a question...", mente en blanco (ah! quien coXX me manda!!), me centro, digo la question, me trabo, por supuesto el coreano no la entiende "could you please, repeat?" (tierra trágame-earth eat me please), la repito (que la pille ya o me da un jamacuco), me contesta (¿o me sale por los cerros de Úbeda?), sonrío "thank you", me siento, miro al frente, trago saliva, aquí no ha pasado nada y, lo más importante, que no se me note.
Y para liberar tanta tensión, una canción que te atrapa, y todavía no sé si es por la voz, la música, el vídeo, el corte de pelo de la chica, o todo a la vez...
Se me había olvidado el placer de las noches de julio. Baja el calor, viene la brisa, se oyen los grillos desde cualquier macetero de la ciudad. Huele a jazmín, huele a mar, a verano, a pesar del asfalto.
Esta noche he acompañado a mi madre a ver una casa, quizá haga un cambio en su vida y quería mi opinión. Cuando la he visto, me he quedado asombrada: es lo más parecido a la primera casa que compartimos juntas. La que le vio crecer a ella, la que le vio convertirse en mamá y donde crecí yo después hasta los 3 años. Y de la que siempre me ha sorprendido recordar todos los detalles. Entonces le he mirado a los ojos y me he dado cuenta de que sólo yo podía percibir hasta qué punto ése era el sitio que ella estaba buscando. Y de repente he sentido que, más que madre e hija, somos compañeras de vida.
Y que cuanto más mayor me hago, más comprendo de ella, más comprendo de mí a través de ella, y más la quiero por lo que es.
No se me ocurre poner otra música que una de las canciones que escuchaban ella y mi padre cuando se conocieron en aquellos años. Y cuando decidieron, algo después, y tranquilamente, seguir su camino por separado. Siempre me ha parecido, en secreto, que esta canción cuenta un poco de su historia...
Now here you go again you say, you want your freedom Well who am I to keep you down...
Por cosas de la vida llevo una semana viviendo con un gato. Bueno, con una gata, para ser más exactos. Se llama Casiopée y es francesa. Y es el primer gato que veo de cerca. Después de una semana de interacción con ella, hay una pregunta que no ha dejado de asaltarme: Qué hay dentro de la cabeza de un gato? Y una subpregunta: Los gatos son más tontos que los perros? o es que son tan listos que las tonterías que se le hacen a los perros les parecen ridículas? Veamos este vídeo:
Llevo toda una semana intentando resolver estas cuestiones, haciéndole tests y documentando los resultados con vídeos como éste. Pero no he llegado a ninguna conclusión general. Sólo a una serie de subconclusiones parciales que me parecen importantes a tener en cuenta y que, de haberlas sabido antes de vivir con ella, habrían hecho nuestra convivencia más fluída, especialmente al principio. Ahí voy:
(1) Un perro se mueve en un eje de coordenadas X-Y, o sea, delante-detrás-izquierda-derecha y sus variantes. Un gato se mueve en X-Y-Z, o sea, salta, y en silencio. Esto significa que un gato te puede caer del cielo en cualquier momento mientras estas tranquilamente tumbado en la cama o el sofa. Atención si llevas marcapasos o derivados.
(2) Un gato no contesta cuando le llamas, ni cuando le ofreces un juguete ni comida. Hasta ahora sólo he observado una relación causa-efecto al abrir un yogur (???), pero es un resultado preliminar.
(3) Un gato sigue el principio "me voy, que me he dejado algo en el fuego". Cuando consigues que venga a ti, que, en general, es por casualidad, él se dejará acariciar unos segundos. Los suficientes para que empieces a sentir el gustito. Entonces, en ese preciso momento, se dará la vuelta y se irá corriendo.
(4) Un gato ronronea durante esos breves segundos de caricias. Y, para debutantes, ronronear=vibrar como un motorcito. Es importante saberlo para no buscar el aparato que te has dejado encendido (experiencia personal).
(5) Un gato huye de ti durante el 90% del dia, pero en cuanto cierras los ojos por la noche, se mete en tu cama, y a ser posible cerca de tu cara. Si sientes algo áspero que te despierta, sí, es su lengua.
Es preciso añadir que para que estos resultados sean considerados verdaderos, debería repetir el método de análisis con otros 2 gatos. Pero con estas conclusiones parciales creo que puedo decir, al menos, que conozco un poco más el universo felino. Y la verdad es que me han entrado ganas de adoptar uno y seguir investigando...
Me acabo de encontrar con esta canción, de hace unos 15 años, de cuando la gente que te quería te grababa cassettes.
La escucho y de repente, sin preguntarme, me traslada hacia dentro de mí misma hace todo ese tiempo. Viajo en un autobús con mi walkman, un viaje largo, unas 12h. Adolescente, pero como todos los adolescentes, sin ser consciente de que lo soy. Percibo las mismas sensaciones de aquel momento, la misma ilusión, la misma lucha. Somos la misma persona, pero todo lo que nos rodea es diferente. Incluso dentro... dentro también hay muchas cosas que han cambiado. Aún así, repito, seguimos siendo la misma persona. Curioso. Pero la película no se para ahí, sigue y va a seguir trayendo nuevas versiones de mí, y de todas las demás personas, con nuevas canciones que las irán fotografiando.
Y ¿dónde nos llevaremos todo esto después...
...cuando hayamos sumado 15+15+15+15+15...?
Como dice Jostein Gaarder, entre otros,
el hombre es el único animal que tiene conciencia de sí mismo.
Desmontando casa. Limpiando paredes, puertas, rincones. Fregando suelos y balcones. Tirando papeles. Guardando cartas. De las escritas a mano, de las de antes. Revisando fotos. Generando más y más basura. Basura infinita. ¿Cómo se reciclan los tornillos, las pilas, los CDs? Despiste. Pago al cerrajero. Sigo, desmontando y limpiando. Y paro. Y me siento con mi único plato y único vaso enfrente de la pantalla del ordenador, lo único de colores que queda en la casa.
Y con él las apuestas, las pantallas de plasma en las terrazas, las banderas en coches y ventanas, los gritos en la calle en lenguas extrañas y... ¡la canción del verano! De nuevo nos sorprende Shakira, más guapa que nunca (¿será Photoshop o realmente es tan deslumbrante?) con una canción polémica pero que transmite mucha marcha. Se trata de una versión de un canto popular africano y parece que no ha gustado del todo en Sudáfrica que sea interpretado por una colombiana. Pero en cualquier caso, a los que no nos dice nada el fútbol... siempre nos quedará mover las caderas!
Today is your day, I feel it. You paved the way, believe it!
Quién me iba a decir a mí que un dia iba a planear un fin de semana en Benidorm! Tantas veces que he pasado con el coche diciéndome a mí misma que por orgullo mediterráneo, y casi por religión, no pisaría esas playas que parecen un corta y pega mal hecho de Manhattan.
Pues bien, sí que hay una buena razón, el Low Cost Festival 2010! Con Placebo como cabeza de cartel y otros muchos grupos de aquí y de allá por el módico precio de 45eur (!)
Así que allí nos vamos, a escuchar en directo cosas como ésta... y a darlo todo!
Atención al nuevo batería desde 2008: Steve Forrest. Sin duda la estrella del vídeo!
Mi amiga de Tübingen me comentaba esta tarde las ganas que tenía de ir a un concierto de chicas. Como nunca había oído hablar de ese concepto, le he preguntado qué música era. Imaginaba que sería algún alemanote buenorro moviendo las caderas, o cantando canciones de amor típicas de películas de Sandra Bullock. Ay, inocente de mí... Se trataba de Dieter Thomas Kuhn, un alemán más bien feote que hace versiones de canciones de los 70. Al parecer van entre amigas para echarse unas risas pero acaban cantando y bailando como locas, y lanzando los sujetadores al escenario (que supongo que usarán expresamente para la ocasión... bien sabido es que no es una prenda muy utilizada en ese país). Atención al vídeo: el pelo del pecho es un postizo! Sólo se me ocurre una expresión: vaya tela.
...de mojito, de ir de bar en bar, de bailes hand-to-hand, de zapatos asesinos, de filosofar, de contar y recordar, de abrazos, de vino francés, de hablar por los codos, de foie con mermelada de higos, de ser coach y recibir coaching... de sincronizar relojes después de 2 años, y como si nos hubiéramos visto ayer. De etapa en etapa, y tiro porque me toca, Isótopo siempre ahí. No hay mejor espejo que los ojos de quien te conoce de toda la vida.
Creo que aquellos que no tenemos mucha idea de tecnología somos precisamente los que más sabemos si un invento es de verdad un avance o no: si nos cambia la vida, lo es, y si nuestra vida sigue igual, pues no. Sin más. Y el Spotify es, sin ninguna duda, del primer grupo.
Y para celebrarlo, una reliquia de la música que, después de haber perdido el CD original en alguna mudanza (un tesoro traído en su día de NY!), puedo escuchar ahora pulsando un botón. Por cierto, esta canción es de 1995, cuando no había móvil, apenas internet, y tampoco facebook... cómo era posible vivir así? Pues lo mismo diremos del Spoti muy prontito.
... on Sunday evenings. Aunque suene de lo más neoyorquino, es el yoga que propone Gregory, un nativo de Chicago emigrado a Estrasburgo hace unos años. Incluye mucho buen ejercicio, mucha respiración y, sobretodo, una música exquisita que te va guiando y sorprendiendo a medida que transcurre la hora y media de clase. Hoy, para el saludo al sol: Summertime (versión instrumental)... y una sonrisa de gustito que se nos ha escapado a todos...
Ayer se llevaron mi somier y mi mesita de noche, como principio de mudanza. Al principio pensé "qué putada"... hasta que llegó la noche. Entonces me tumbé, con bastante intriga, y miré a mi alrededor. Y cuando vi el suelo tan cerquita, de repente sentí como que la cama se hizo infinita... ya nunca me podría caer! Y la habitación se hizo gigante, como llena de nuevas posibilidades! Qué sensación más agradable, era como volver a la cuna, pero un poco al revés... Creo que a partir de ahora, cuando necesite perspectiva, me bajaré el colchón al suelo.