...o reflexiones desde la perspectiva.
Me he pasado algunos años preguntándome por qué o cómo ocurrió que fuera a investigar allí al Norte. En pocas palabras: ¿por qué me había complicado la vida? Yo, que no llevo bien la presión, que trabajo mejor en equipo que aislada, que pierdo todas las peleas de egos, que necesito gente, amor, sol y lechuga romana... Que veía que el prestigio, los viajes, los cursos, los retos... no me compensaban. Antes de irme alguien me dijo: "cuando las cosas se pongan difíciles, piensa en esa ilusión que te hizo ir allí". Pero en la última época, a veces, o muchas, no la encontraba.
Ahora ya tengo gente, amor, sol y lechuga romana. Y, para ser profe, me tengo que estudiar cantidades ingentes de textos, darles la vuelta, meterme en las cabezas de los estudiantes, y despertarles el interés por saber más y más. Y en ese proceso me encontré ayer... con mi punto de partida: la fascinación visceral por un mundo de moléculas del que, en última instancia, depende todo lo demás.
Esta semana, por segunda vez, se hizo la luz en mí.
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Y ¿qué mejor canción para decirle a todo lo que fue graciasporhacerdemiquiensoyahora?
PD. Esta es la versión original de Sunny... la que te va subiendo por dentro, que primero te hace mover los dedos del pie, luego la cabeza, luego un brazo y... después ya no te puedes escapar.
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