miércoles, 20 de octubre de 2010

Technology kills me

En mi nueva profesión me dedico a enseñar a gente. Todavía me suena extraño, "yo, profe? nonono, no puede ser". Pero "sí sí, sí que es". Y hoy, cumpliendo con mi calendario atropellado, me he llevado a los chavales al laboratorio. El ambiente al empezar era una mezcla de adrenalina, ilusión, testosterona y expectación. Durante las 4 horas han desplegado al máximo sus personalidades: el pelota, la quejica, el "despacioperoseguro", el "rápidoperosalgoantes"... Pero el momento más esperado de la mañana ha sido cuando varios de ellos intentaban hablar con su teléfono móvil pegados al visor del microscopio. En mi mente una frase: "hombrefaltaríamás! que estamos en clase" y a medida que me iba acercando, buscando en mis archivos mi peor cara de mala leche, descubría que... ¡estaban haciendo fotos con el móvil... para completar sus apuntes!

Ooooooooooooh

¡Y a su edad todavía no teníamos ni Alcatel One Touch!

Y ahora una pedazo de pieza, clásica para variar un poco. Increíble violonchelista: Yo-Yo Ma.


¿Y a éste del final qué le pasa con la plaza?

No hay comentarios:

Publicar un comentario