Nos dejan un montón de canciones y, sobretodo, un montón de mezcla. Y, a cada uno, momentos que se llaman Ojos de Brujo, y que no sabrían igual si no fuera por la música caótica que sonaba detrás.
A mí me dejan muchos viajes en coche, cruzando fronteras y dándole a las palmas en los semáforos. Y noches de ola de calor, yendo de barbacoa al lago con las ventanas del coche abiertas. O noches de trabajo invernal, esperando a que se fuera el último para subir los altavoces. También una noche de concierto en la Suiza alemana profunda. Una de varias locuras "yo voy en coche y tú en avión, nos vemos en la puerta". Una isla cañí en medio de la nieve, y el encuentro con los nietos de españoles emigrados, flamencos como nadie de puertas para dentro, más suizos que el chocolate de puertas para fuera. Buscando su identidad y taconeando en los baños. Hijos de la mezcla, intentando contestar al "¿de donde vengo?¿a dónde voy?" con Ojos de Brujo. No en vano han sido tan famosos en Francia, Suiza o Alemania, como en España...
"Voy, pensando en el pasado
viendo de lleno el miedo y enfrentándolo..."
viendo de lleno el miedo y enfrentándolo..."
PD. Hay que decir que en directo nunca fueron del todo buenos...
PD2. Vivir rápido fue bonito.

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